Sylvia Plath - Fiebre 39,5º
¿Pura? ¿Qué significa eso? Las lenguas del infierno Son torpes, torpes como las triples
Lenguas del torpe y obeso Cancerbero Que jadea en la entrada. Incapaz De eliminar de un lengüetazo
La crisis febril, el pecado, el pecado. La yesca clama. ¡El olor indeleble
De una vela que se apaga! Amor, amor, el humo a baja altura ondula A mi alrededor como las bufandas de Isadora, y temo
Que una de ellas se enganche y ancle la rueda. Esos taciturnos humos amarillos Crean su propia atmósfera. No se elevan,
Se arrastran en torno del globo Sofocando a los ancianos y a los mansos, Al débil
Bebé del invernadero en su cuna, A la lúgubre orquídea Que cuelga en el aire su jardín colgante,
Demoníaco leopardo. La calefacción la tornó blanca y la mató en una hora.
Untando los cuerpos de los adúlteros Como una ceniza de Hiroshima, y consumiéndolos. El pecado. El pecado.
Querido mío, toda la noche Estuve fluctuando, encendiéndome, apagándome. Las sábanas llegan a pesar como el beso del libertino.
Tres días. Tres noches. Agua con limón, agua de pollo, el agua me da arcadas.
Soy demasiado pura ti y para cualquiera Tu cuerpo Me lastima como el mundo a Dios. Soy un fanal-
Mi cabeza una luna De papel japonés, mi piel de oro batido Infinitamente delicado y valioso.
¿No te asombra mi calor? ¿Y mi luz? Soy una camelia enorme Resplandeciente, encendiéndome y apagándome.
Creo que me estoy elevando, Creo que puedo ascender- Los abalorios de metal caliente vuelan, y yo, mi amor, yo
Soy una virgen De acetileno puro Acompañada por rosas,
Besos, querubines, O lo que signifiquen esas cosas rosadas. No por ti, no por él.
No por él, no por él (mis egos se disuelven, viejas enaguas de puta) En mi camino al Paraíso.
Traducción de María Julia de Ruschi Crespo En Tulipanes y otros poemas, Buenos Aires, CEAL, 1988
envio patricia damiano
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